Enseñar debería ser una pasión

Hace meses que no escribo, puede que sea por falta de ganas, de inspiración o de todo un poco, yo qué sé. Hoy vuelvo, porque escribo o exploto. Me encuentro en mi último año de carrera, nunca había empezado con tanta ilusión algo. ¡Aún me acuerdo de cuándo le decía a mis amigos lo ilusionada que estaba! Pero hoy, tres meses después no quedan ni pizca de esas ganas. Os escribo, porque necesito sacar el odio que tengo hacia gente relacionada con la universidad, dejémoslo ahí. ¿Dé que sirve esforzarse si nunca está bien lo que haces? Es lo que pregunto todos los días, dos veces por semana de 9:30 a 11:30. Enseñar debería ser una pasión, debería ser una vocación, no un simple intermediario para ganar dinero.  Me pregunto, ¿dónde están mis ganas de aprender? ¿Ese no es el objetivo de la enseñanza? ¿O acaso nos hemos perdido por el camino? Cuando te quitan las ganas de asistir a una asignatura, de ver que tu esfuerzo no sirve para nada, de ver como sueños que querías hacer se desvanecen porque no tienes fuerzas para seguir aguantando, te lo replanteas todo.  Lo único que siento es odio, pensé que ese odio se había esfumado hace tiempo, pero aquí está. Siempre me habían dicho que mis ganas de aprender nunca se irían. Pues hoy, no tengo ni ganas de seguir aprendiendo. ¿De qué sirve? Dime, ¿de qué sirve aprender si lo que haces con tanto esfuerzo te lo rompen en añicos delante tuya? Sé que será una etapa, y que en un tiempo, lo veré todo con más claridad. Qué la vida son fases y ahora estoy en una, bla bla bla. Pero cuánta gente le coge asco a asignaturas, que le apasionan solo por como la dan. Pregúntate, ¿cuántas veces has asistido a clase, has hecho todo y todo ha resultado ser en vano? Me encuentro escalando una montaña, y cada vez que doy un paso, me echan un jarro de agua fría que me hace empezar de nuevo. ¿De verdad es necesario pasar por esto para aprobar una asignatura? ¿De verdad? Porque ahora lo de “todo esfuerzo tiene su recompensa”, lo veo muy lejano. Hoy, solo me quedan las palabras para expresar lo que siento, necesito olvidarme y ponerme con otra cosa, pero no puedo.

Anuncios

¡Vótame para ser el mejor escrito de la semana!

edelsteine

¡Hola a todos! Como es habitual una semana más en Letras & Poesía han salido los Nominados a Escrito de la Semana y para suerte la mía me encuentro entre ellos con mi escrito Sé que dueles (Parte I). Así que si os ha gustado esta historia escrita por una servidora, ¿a qué esperas para votarme? Lo puedes hacer pulsando en el siguiente enlace.

Atentamente, Edelsteine.

Ver la entrada original

¿Por qué escribo?

Desde chica me decían que tenía la habilidad de expresarme a través de las palabras con facilidad. No hace mucho tiempo atrás, descubrí que estas me sacaban de un vacío y me fue invadiendo una pasión por las letras que había estado oculta y desconocía.

Matahari

_MG_8306 Punta Hermosa

Es quizás la pregunta que muchos me hacen, o en ocasiones yo misma me he hecho también. Desde chica me decían que tenía la habilidad de expresarme a través de las palabras con facilidad. No hace mucho tiempo atrás, descubrí que estas me sacaban de un vacío y me fue invadiendo una pasión por las letras que había estado oculta y desconocía.
 
Ya sea en prosa en verso, descubrí el poder de las palabras al pensarlas y ponerlas sobre un papel en blanco. El arte de escribir, el arte de expresarse libremente, me ayudó a entender muchas cosas mías que quizás antes no veía.
 
Yo pienso, luego escribo e hilo por hilo confeccionó cada oración. Yo pongo a través de las letras toda experiencia y vivencia que han marcado en mi una diferencia. El escribir es mi manera de botar todo aquello…

Ver la entrada original 193 palabras más

¿Dónde estabas?

Tinta en los dedos

No, no quiero saber nada más. Podría decirte muchas mentiras pero nunca he sabido mentir, siempre he sido demasiado sincero como para cambiar ahora.

¿Qué quieres que te diga? No puedo darte la razón, no puedo dejar que simplemente llegues aquí y hagas como si nunca hubiera pasado nada, cuando pasó tanto tiempo y tanto sufrimiento desde la última vez que tú estuviste aquí.

¿Dónde estabas? Sí, ¿Dónde estabas? He pasado demasiadas cosas duras para que ahora llegues y hagas como si no pasara nada. No, no quiero saber cuentos, ni mentiras, quiero la verdad, no para perdonarte, sino para superarte del todo y no pensar ya, nunca más, en ti.

Han sido demasiadas noches en las que sufrí por ti, demasiada soledad permitida por tus tonterías y por tu poco sentido común.

No, olvídame ya, no me creo ningún cuento más, no me creo ninguna de esas historias tuyas…

Ver la entrada original 42 palabras más